Una breve historia del análisis web
El análisis web se remonta a principios de los años 90, con la creación de una empresa llamada Webtrends. En la programación del lado del servidor, cuando un usuario solicitaba un elemento HTML específico (por ejemplo, un visitante de sitio web), esa acción se registraba como un “acierto” en un archivo de registro en el servidor. Ese “acierto” podía ser una imagen, texto en una página web o algún otro elemento dentro del código HTML solicitado. Webtrends desarrolló un software que analizaba estos archivos de registro, dando inicio al análisis web comercial en 1993.
Este proceso era suficiente para analizar la información en la red mundial, ya que la mayoría del contenido en ese momento eran páginas estáticas (principalmente texto y enlaces). Los avances en programación a lo largo de los años 90 eliminaron la simplicidad de este análisis: las páginas web se movieron hacia contenido más pesado y código interactivo para la participación del usuario.
Avance rápido hasta el 2006, cuando Google adquirió Urchin, una firma de analítica web bien establecida centrada en herramientas basadas en registros para entender el comportamiento de uso en sitios web. El resultado de esa adquisición es lo que hoy conocemos como la plataforma líder de analítica web: Google Analytics. Lo más probable es que si está buscando en analíticos web, Google Analytics sea una de las plataformas más robustas y completas del mercado.
¿Qué es web analytics?
Piense en los analíticos web simplemente como el estudio de los comportamientos de los visitantes de su sitio web. Los principios de alto nivel del análisis web implican implementar un código de seguimiento que enruta la información, recolecta ese comportamiento y lo analiza para encontrar formas de optimizar su sitio. Esa optimización, a su vez, mejora la experiencia del usuario para el visitante y aumenta el impacto de su llamado a la acción, producto o servicio.
¿Por qué eso importa?
Los analíticos web son importantes porque sirven como una medida de éxito para un sitio web y el negocio asociado a él. Importan porque le dan una perspectiva clara de las tendencias de su propio sitio, le permiten descubrir cómo lo encuentran las personas en los distintos motores de búsqueda (Google, Bing), entre muchas otras métricas clave que le ayudarán a mejorar su visibilidad y presencia en línea.